La meta de la vida es la realizacion de Dios. Todos los deseos se cumplen en la realizacion de Dios. Dios es realizado por un razonamiento puro y sutil.
No hay una pizca de felicidad en los objetos, porque son insensibles. Hay intranquilidad mental, descontento e inquietud hasta en los multimillonarios y los reyes.
Toda clase de temores, de desdichas y males desaparecen al despertarse el conocimiento de Dios. Os vereis libre de la rueda Samsarica de nacimientos y muertes con todos sus males concomitantes.
Formad el habito de recordad a Dios en todo momento. Dominad los sentidos. Conservad el equilibrio en el placer y el dolor, en el calor y el frio, en la alabanza y la censura. Tened inquebrantable fe y una devocion sin desmayo en Dios.
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